¿Se puede cambiar cómo reaccionas en una conversación difícil?

Temperamento, cómo tiendes a reaccionar: lo traes. Carácter, cómo decides actuar: lo entrenas. No es lo que eres: es lo que haces.

Tu temperamento decide cómo te sale la primera reacción. Tu carácter decide qué haces después, y eso se entrena.

Sí, se puede cambiar cómo reaccionas en una conversación difícil, aunque no del todo: tu primera reacción depende de tu temperamento, y lo que haces después depende de tu carácter, que se aprende. En este artículo te cuento la diferencia entre los dos, por qué una conversación difícil es sobre todo cosa de carácter y cómo dos personas muy distintas pueden llegar a la misma conversación bien hecha.

«Es que yo soy así.» Lo hemos dicho todos. Unos se callan cuando la conversación se tensa, otros saltan antes de que el otro termine. Y cuando sale mal, la explicación parece obvia: es mi forma de ser.

En parte es verdad. Llevo más de treinta años trabajando con equipos directivos, y he visto a personas muy distintas aprender a llevar bien las mismas conversaciones difíciles. Ninguna cambió su forma de ser. Todas cambiaron lo que hacían.

«No eliges tu primera reacción. Eliges lo que haces con ella.»

Antes de entrar en la diferencia, mira cómo crecen las cuatro habilidades de comunicación que más pesan en una conversación difícil: la escucha activa, las preguntas abiertas, el reconocimiento y la asertividad. Fíjate en la cuarta pantalla: «Son un hábito: forman parte de mi comportamiento». Eso es el carácter.

Cada pantalla es una habilidad. Se reproduce sola, y puedes pararla o recorrerla a tu ritmo.

Cuatro habilidades que empiezan siendo un esfuerzo y acaban siendo tuyas.

Contenido del artículo

Temperamento: cómo tiendes a reaccionar

El temperamento es tu forma natural de reaccionar: lo rápido que te activas, lo que te inquieta, si tiendes a acercarte o a protegerte cuando algo se tensa. Aparece pronto en la vida, es en buena parte heredado y cambia poco con los años (Cloninger, Svrakic y Przybeck, 1993).

Por eso tu primera reacción en una conversación difícil no la eliges. Si tiendes a evitar el conflicto, sentirás el impulso de suavizar. Si tiendes a confrontar, sentirás el de ir al grano aunque el otro no haya terminado. Ese impulso llega solo.

El temperamento no es un defecto ni una virtud. Es tu punto de partida.

Carácter: cómo decides actuar

El carácter es otra cosa: lo que haces con ese impulso. Tus hábitos, tus valores, cómo te regulas, lo que has aprendido a hacer cuando la conversación se complica. A diferencia del temperamento, madura con la edad y se desarrolla aprendiendo (Cloninger, Svrakic y Przybeck, 1993).

La diferencia importa porque cambia la pregunta. «¿Cómo soy?» tiene una respuesta que no puedes tocar mucho. «¿Qué hago cuando me pasa esto?» tiene una respuesta que puedes cambiar desde la próxima conversación.

«El temperamento es tu punto de partida. El carácter, el camino que recorres desde ahí.»

Por qué una conversación difícil es cosa de carácter

Una conversación difícil sale bien o mal por lo que haces en ella: si preguntas o das por hecho, si escuchas la respuesta o preparas la tuya, si dices lo que piensas o lo dejas para otro día. Todo eso es conducta, y la conducta se aprende.

El temperamento decide qué te va a costar más. A quien tiende a evitar le costará decir lo difícil con claridad. A quien tiende a confrontar le costará esperar y escuchar. Pero lo que hace falta aprender es lo mismo para los dos: una conversación de ida y vuelta, que termine en un acuerdo. Lo que cambia es por dónde empieza cada uno.

Un ejemplo: dos personas, la misma conversación

Ana y Pablo coordinan equipos en la misma empresa. Los dos tienen que hablar con alguien de su equipo cuyos informes llegan cada vez con más errores.

Ana: le sale evitar

Ana lo ha pensado mucho, pero cuando llega el momento empieza por lo bien que va todo, rodea el problema y termina con un «nada, es solo un detalle». La otra persona sale tranquila y sin saber que hay un problema.

Lo que Ana practica es decir lo que espera en la primera frase, con claridad y con respeto, y quedarse en silencio después.

Pablo: le sale confrontar

Pablo va directo: «Los informes llegan mal y esto no puede seguir así». La otra persona se defiende, Pablo replica y la conversación se convierte en una discusión sobre quién tiene razón.

Lo que Pablo practica es preguntar antes de concluir: qué está pasando con los informes, y escuchar la respuesta entera antes de proponer nada.

PersonaLe salePracticaLlega a
AnaSuavizar hasta que el mensaje se pierdeDecir lo que espera en la primera fraseUna conversación clara que termina en un acuerdo
PabloConcluir antes de escucharPreguntar y escuchar antes de proponerUna conversación clara que termina en un acuerdo

Ninguno de los dos ha cambiado su forma de ser. Ana sigue sintiendo el impulso de suavizar, y Pablo el de ir al grano. Lo que ha cambiado es lo que hacen después del impulso. Y eso, con la práctica, cada vez cuesta menos.

Para ordenar la conversación entera, paso a paso, el método SCORE la divide en cinco pasos de ida y vuelta, y te lo cuento en ¿Qué es el método SCORE?.

No es lo que eres, es lo que haces

Ponerte una etiqueta tiene un coste: si «eres así», no hay nada que practicar. Por eso en Xakrom la primera etapa del ciclo, Conócete, sirve para descubrir tu estilo de comunicación, y tu coach lo usa para orientarte. Es un punto de partida, no un diagnóstico.

Lo que se trabaja después son conductas: preguntar, escuchar, reconocer, decir lo que piensas. Lo que se ve en una conversación y se puede repetir en la siguiente.

«Una etiqueta te dice quién eres. Una conducta te dice qué puedes hacer mañana.»

Conclusión

Tu primera reacción no la eliges.
Viene de tu temperamento, y no es ni un defecto ni una virtud: es tu punto de partida.

Lo que haces después, sí.
Eso es carácter, y el carácter se aprende.

Cada uno empieza por un sitio distinto.
Lo que te cuesta depende de cómo eres. A dónde puedes llegar, no.

¿Qué te sale cuando una conversación se complica? Sale mejor cuando lo has visto venir, y mejor todavía cuando lo has practicado antes. Para eso creé Xakrom.

Practica esta conversación en Xakrom.

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Referencias

Cloninger, C. R., Svrakic, D. M. y Przybeck, T. R. (1993). A psychobiological model of temperament and character. Archives of General Psychiatry, 50(12), 975-990. https://doi.org/10.1001/archpsyc.1993.01820240059008

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